La Mota del Cuervo

La villa de Barovia

Quinta sesión

Finalmente, el grupo optó por intentar salir desde la salita del cazador… aunque durante este tiempo se había ido llenando de un humo negro. Uno a uno, fueron intentando superar las cuchillas, aunque éstas hirieron a unos cuantos miembros del grupo. Además, el humo empezaba a introducirse en los pulmones. Tuvísteis que superar dos puertas más hasta la calle. Guideon fue el primero en salir, esperando a sus compañeros.

Desde el exterior, la casa parecía mucho más vieja que aquella a la que habían entrado, aunque arquitectónicamente era la misma. Las ventanas estaban tapiadas y presentaba un estado muy malo. Al revisar lo que habíais podido saquear dentro, muchas cosas se habían podrido como si llevasen mucho tiempo en vuestra mochila. Pero con los conocimientos arcanos de Guideon se pudo identificar todo aquello de valor mágico y repartirlo entre los compañeros. Yusuf, San y Adso lanzaron sus hechizos curativos para restablecer al grupo todo lo posible.

Serían aproximadamente las 3 de la tarde, habiendo pasado más de 8 horas dentro de la casa de los Durst. Comenzásteis a explorar la villa de Barovia, llegando a su calle principal, desde la que se podía avistar el bosque de Svalich, por donde habíais llegado. Además, San se reunió con un lobo de su manada, que le acompañará durante estas aventuras.

Llegásteis a la plaza principal, donde destacaban dos edificios: Mercaderías de Bildrath y la taberna de La Sangre en la Vid. Pero antes de decidiros por un sitio u otro, pudísteis escuchar un tintineo de una campanita por las calles. Al ir a su encuentro, vísteis a una anciana tirando de un carromato, en el que colgaba una campanita. El carromato llevaba pastelitos.

La anciana os rehuía, pero al final no le quedó más remedio que entablar conversación con vosotros. Dijo llamarse Morgantha, y os invitó a uno de sus pastelitos. Tank guardó el suyo y San se lo comió, quedando incapaz de moverse. A pesar de que el grupo tenía bastante ánimo de combate (si bien su estado aún no era el mejor) Morgantha accedió a responder a vuestras preguntas si la dejábais marchar. Sobre Strahd, os dijo:

  • Que era el amo y señor de las tierras, el clima e incluso de los Vistani.
  • Que podríais encontrar un campamento vistani a la orilla del estanque Tser y otro a las afueras de Vallaki.
  • También que Strahd tenía poderosos enemigos no-muertos en Barovia… como la Orden del Dragón Plateado, que podréis encontrar en una mansión en el oeste de Vallaki.

Sobre sus asuntos, os comentó que ella vendía esos pastelitos y que estaban hechos con huesos de niños… y hasta pudísteis comprobar que bajo los pasteles, en un saco, había un niño secuestrado. Os llevásteis a la criatura, llamado Lucian, de vuelta con sus padres… y Morgantha aprovechó para desaparecer, aunque Adso preferiría haberle dado otro final.

Los padres de Lucian, os agradecieron que recuperáseis a su hijo y, tras pedirles asilo, os permitieron quedaros en su humilde casa. Os dijeron que eran muy pobres, que el padre no tenía trabajo (antes trabajaba para las Mercaderías de Bildrath) y que pensaban que Morgantha podría sacar a Lucian de esta miseria. Os contaron lo siguiente:

Sobre Strahd von Zarovich:

  • Es un vampiro y habita en el Castillo de Ravenloft, donde nadie es bienvenido.
  • Es una maldición a Barovia por culpa de los pecados de los ancestros barovianos.
  • Debe descansar en su ataúd durante el día.
  • De noche se puede transformar en lobo, murciélago o bruma.
  • Los lobos y alimañas se someten a su voluntad.
  • El agua fluyente es como ácido para los vampiros.
  • La luz del sol haría que un vampiro estallase en llamas.
  • Los vistani sirven al demonio Strahd.

Sobre Barovia:

  • Nadie puede salir de estas tierras por culpa de la niebla.
  • El bosque de Svalich está poblado por lobos e incluso licántropos.
  • La principal fuente de ingresos de Barovia es el vino.

Cuando Lucian se fue a dormir, Tank le invitó a comer el pastelito de Morgantha deseando que el niño se tranquilizase. Pero al verse incapaz de moverse, el niño empezó a llorar y a llamar a su madre. La familia invitó al grupo a salir de la casa y buscar acogida en la taberna.

La noche ya había caído, y la niebla era más densa. Pero no tuvieron problemas en llegar a la posada de La Sangre en la Vid. Un vistazo más cercano al precario letrero rezaba: La Sangre de la Vid. En su interior solamente se encontraban el tabernero, 3 vistani sentadas juntas en una mesa y un hombre solitario bebiendo solo en un rincón. Tras pagar por un alojamiento bastante caro y pocas comodidades, nuestros héroes se pudien alojar en la taberna. San y Nell se acercaron a hablar con las vistani, que resultaron ser las propietarias de la taberna. Mientras Guideon tocaba algunas notas, se enteraron de lo siguiente:

  • El bebedor solitario era el hijo del burgomaestre: Ismark.
  • Strahd von Zarovich procede una línea de sangre de la realeza, en un reino lejano.
  • Strahd nombró así el castillo de Ravenloft en honor a su madre, la reina Ravenovia.
  • Strahd nombró así estas tierras de Barovia en honor a su padre, el rey Barov.
  • Los barovianos son gente muy simple. Algunos tienen almas viejas, otros no. Estos últimos son temerosos y asustadizos.
  • Hay un viejo molino en el camino que lleva de la villa de Barovia a Vallaki.
  • Lo más sabio es quedarse cerca del camino. En los bosques de Svalich se pueden encontrar druidas, fantasmas, lobos y hombres-lobo.
  • Hay vistani capaces de leer la fortuna. Los héroes deberían visitar a Madame Eva en el campamento del estanque.

Después, San y Nell hablaron con Ismark. Éste se mostró muy educado y amable. Tampoco dudó en pedirles ayuda. Confirmó la muerte de su padre, y les habló de su hermana Ireena que ha sido mordida por Strahd en dos ocasiones. El resto de compañeros se reunieron para hablar con él y le presentaron la carta recibida por el vistani y la encontrada en el bosque. Ismark confirmó que la segunda era la de su padre. La primera no era la letra de Kolyan Indirovich, ni su blasón… Ese blasón pertenecía a Strahd von Zarovich. También les contó que su casa había sido asediada por las criaturas del vampiro, noche tras noche, durante semanas. Hasta que el corazón de su padre no pudo más… Y entonces, cesaron los ataques.

Después les pidió ayuda para proteger a su hermana Ireena y también dar sepultura a su padre. Los héroes le siguieron a la casa del burgomaestre. La casa estaba bastante dañada por los ataques contínuos de lobos, zombis y guls. Ireena estaba en su interior, velando el cuerpo de su padre que los dos hermanos habían metido en un ataúd, cuya artesanía evidenciaba que había sido construido por ellos mismos. A la mañana siguiente irían a la iglesia para dar sepultura a su padre. Ireena les dijo que, la noche que se murió su padre, Strahd mordió a Ireena por segunda vez. La primera había sido semanas atrás, fuera de su hogar. Ismark reveló que quería llevar a su hermana al pueblo fortificado de Vallaki, donde estaría más segura y más alejada de la influencia de Strahd.

A la mañana siguiente acudieron a la iglesia dedicada al Señor de la Mañana, donde hallaron al padre Donavich. Un viejo y querido amigo del burgomaestre y, al parecer, su confidente también. Sin embargo, desde los sótanos de la iglesia parecía proceder una voz, y repetía: "¡Padre! ¡Estoy hambriento! ¡Dadme de comer!". Mientras los héroes cavaban la tumba de Kolyan y asistían al funeral, Tank se quedó e investigó la iglesia, hallando una trampilla cerrada con un viejo y oxidado candado. Tras el entierro, Donavich se mostró preocupado por la situación de Ireena y propuso que fuese trasladada a un lugar santo: La abadía de San Markovia, en Krezk. En caso de que eso fallase, podrían probar con la propuesta de Ismark: Vallaki.

Sólo cuando Donavich fue preguntado con severa insistencia, reveló que la voz del sótano era su hijo, Doru. Haría un año, Doru fue uno de los barovianos que se levantó contra Strahd, incitados por forastero: Un mago semielfo. Nunca volvió a saber de él, hasta hace unos días, que regresó a casa convertido en vampiro, enviado por el propio Strahd para atormentarle. Cuando Adso insistió en que debía acabar con su vida, Donavich se mostró esperazando por que su hijo pudiera recuperarse y salvarse. Pero los héroes bajaron al sótano y acabaron con la penosa no-vida de Doru.

Donavich, apenado, dió sepultura a las cenizas de su hijo y quedó llorando en el suelo de la iglesia, desconsolado, incluso cuando los héroes, Ireena e Ismark se fueron.

Ahora, tienen que decidir que hacer. ¿Viajarán a Krezk o a Vallaki? ¿Buscarán la fortuna que pueda leer Madame Eva? ¿Harán una visita a ese viejo molino, para ajustar cuentas con Morgantha? ¿O vistarán directamente el Castillo de Ravenloft? ¿Quiénes son la Orden del Dragón Plateado? ¿Habrá más aliados? ¿Habrá más enemigos?

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sanyudo sanyudo

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